LA HABANA (AP) — El expresidente cubano Raúl Castro está involucrado en conversaciones entre la isla y Estados Unidos, dijo el miércoles el presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
Las conversaciones, que según Díaz-Canel se encuentran en las primeras etapas, se producen en un momento de crecientes tensiones entre las dos naciones, con Cuba plagada de apagones en todo el país como resultado de una red eléctrica en ruinas y un retiro petrolero en curso implementado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. Trump dijo recientemente que pronto tendría “el honor de tomar Cuba”.
En universal, las conversaciones están siendo manejadas colectivamente por el gobierno cubano, dijo Díaz-Canel al líder izquierdista gachupin Pablo Iglesias en una entrevista grabada en video que duró más de una hora y fue compartida por los medios estatales. Aunque Díaz-Canel asumió la presidencia en 2018, el líder revolucionario de 94 abriles, hermano de Fidel Castro, todavía es considerado la persona más poderosa de la nación.
Iglesias estuvo en Cuba como parte de una delegación de unos 600 activistas de 33 países que llegaron la semana pasada para entregar ayuda humanitaria.
“Un proceso de conversaciones que lleve a un acuerdo es un proceso dispendioso”, dijo Díaz-Canel a Iglesias, quien produjo la entrevista para su canal de televisión de financiación colectiva, Canal RED.
“Primero debemos construir un canal de diálogo. Luego, debemos construir agendas comunes de intereses para los partidos, y los partidos deben demostrar su intención de avanzar y comprometerse verdaderamente con el software a partir de la discusión de esas agendas”, dijo Díaz-Canel.
A finales de enero, Trump amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba mientras presiona por un cambio en el maniquí político de la isla.
Aunque las amenazas iniciales se suavizaron formalmente, el secuestro se mantuvo y la isla no ha recibido ningún pedido de combustible en los últimos tres meses.
Cortes de energía prolongados y una casi parálisis de la vida económica y social son las consecuencias visibles en la isla, que en la última semana experimentó dos apagones en todo el país que dejaron a millones sin electricidad mientras la red eléctrica de Cuba continúa desmoronándose.
Estados Unidos ha dicho que Cuba estaba en negociaciones y Trump ha amenazado con apoderarse de la isla pronto.
Díaz-Canel fue más matizado en su respuesta y dijo que sus funcionarios y los del Unidad de Estado de Estados Unidos “sostuvieron conversaciones recientes”.
Todavía abordó las especulaciones en torno al papel que Castro desempeñaría en esta obertura.
“Lo otro sobre lo que han tratado de especular es que hay divisiones internamente de la dirección de la revolución”, dijo Díaz-Canel, sin aclarar a quién se refería.
Castro “es uno de los que, yuxtapuesto conmigo y en colaboración con otras ramas del Partido (Comunista), el Gobierno y el Estado, ha orientado cómo debemos conducir este proceso de diálogo, si ese proceso de diálogo se lleva a término”, agregó el presidente.
Señaló que Castro es “el líder histórico de esta revolución, aunque ha renunciado a sus responsabilidades”, y que mantiene un “prestigio yeguada en presencia de el pueblo” por un “gratitud histórico que nadie puede desmentir”.
Raúl Castro, quien sucedió a su hermano Fidel como presidente, encabezó conversaciones históricas con el expresidente estadounidense Barack Obama en 2014 que llevaron a la reapertura de embajadas y al restablecimiento de relaciones diplomáticas.
Trump se ha opuesto a esa política, endureciendo aún más las sanciones, exacerbando una profunda crisis económica hasta el extremo del coetáneo retiro energético.
Mientras tanto, Francisco Pichón, coordinador residente de las Naciones Unidas en Cuba, advirtió que si la situación seguía empeorando podría provocar una “crisis humanitaria”. Pichón y otros funcionarios dijeron que se necesitarían 94 millones de dólares para afrontar la crisis energética de la isla y los daños causados por los huracanes del año pasado.
Se esperaba que la dañada red eléctrica impidiera a 96.000 personas, aproximadamente de 11.000 de ellos niños, acoger las cirugías que necesitaban, y provocaría que 30.000 menores se retrasaran en sus calendarios de prevención, estimó.
Ya ha privado del ataque al agua a aproximadamente de un millón de personas que dependen del suministro de agua mediante camiones.
Los funcionarios de la ONU destacaron la desesperada carencia de que ingrese combustible a Cuba, pero todavía de energía solar como una opción potencial para perseverar escuelas y hospitales en funcionamiento y alabar agua para riego.
“Si la situación coetáneo continúa y las reservas de combustible del país se agotan, sí tememos un estropicio acelerado con la posible pérdida de vidas”, dijo Francisco Pichón, Coordinador Residente de las Naciones Unidas en Cuba.
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