(Corrige aniversario conclusión a Ejea)
Por Guillermo Martínez y Violáceo Santos Moura
EJEA DE LOS CABALLEROS, España, 17 de julio (Reuters) – Los bomberos respaldados por 30 aviones luchaban el viernes por contener un incendio forestal en el noreste de España que ha arrasado un ámbito del tamaño de San Francisco, forzando la abandono de más de 1.000 personas, mientras las recientes olas de calor han dejado la cubierta vegetal sequía en gran parte de Europa.
Las sucesivas olas de calor de principios de verano, que muchos científicos atribuyen al cambio climático provocado por el hombre, han elevado las temperaturas a niveles sin precedentes en grandes zonas del continente, provocando escasez de agua, daños a las cosechas, incendios forestales y miles de muertes más de lo habitual.
Según Reuters Climate Instructor, se pronosticó que la temperatura máxima promedio en toda Europa Occidental el viernes sería de 27,5 grados Celsius (81,5 grados Fahrenheit), 4,2 C por encima de la máxima habitual para el 17 de julio entre 1961 y 1990.
En Francia, una sequía ha empeorado día tras día desde finales de mayo, incluso cuando la última ola de calor continuó retrocediendo, y se demora que las altas temperaturas se limiten principalmente al sureste durante el fin de semana, según MéteoFrance.
Una central eléctrica alimentada por gas en el sur de Francia corría el peligro de acordar fuera de servicio conveniente a que las altas temperaturas en el Mar Mediterráneo limitaron el paso al agua de refrigeración, acumulando más presión sobre un sistema energético que ya enfrentaba una reducción de la producción nuclear conveniente al calentamiento de las aguas de los ríos.
En Alemania, las aguas poco profundas del río Rin han obstaculizado el transporte transatlántico, lo que ha provocado un aumento de los costos de transporte, aunque las lluvias han ayudado a aumentar los niveles, y se esperan más en los próximos días.
LAS TORMENTAS AUMENTAN LAS PREOCUPACIONES
A medida que el calor disminuyó, dando paso a violentas tormentas en algunos lugares, dos personas murieron en el centro y este de Francia y una en el estado de Baden-Wurtemberg, en el sur de Alemania, como resultado de la caída de árboles o la caída de un exhalación.
Una tormenta de “supercélulas” provocó fuertes vientos y pedrea de hasta 5 cm (2 pulgadas), por lo que los conductores buscaron refugio bajo un puente de la autopista en las extramuros de Stuttgart conveniente al pedrea. A los residentes del estado se les dijo que siguieran esperando condiciones climáticas adversas el viernes.
En el noreste de Alemania, los bomberos esperaban que lloviera para ayudar a sofocar un incendio forestal en el Parque Doméstico Mueritz que ha estado ardiendo durante casi una semana, sus esfuerzos obstaculizados por municiones sin explotar en una antigua instalación de entrenamiento marcial.
ESPAÑA QUEMANDO
La agencia meteorológica española AEMET advirtió que las temperaturas comenzarían a subir nuevamente el sábado, con máximas que podrían alcanzar los 42-44 C en partes de las regiones de Andalucía y La Mancha la próxima semana. Los meteorólogos además advirtieron sobre un peligro extremo de incendios forestales a medida que el elegancia caliente y seco del septentrión de África avanza por gran parte del país.
El incendio forestal cerca de Ores, en la región nororiental de Aragón, se expandió durante la sombra a más de 12.000 hectáreas (46,33 millas cuadradas), con 300 socorristas militares desplegados para contener el fuego y helicópteros operando en rotaciones continuas, en ocasiones con hasta cinco aviones cargando agua simultáneamente.
Los bomberos además estaban combatiendo incendios forestales cerca de Madrid y en la provincia de Guadalajara, donde se han hasta la coronilla rodeando de 1.500 hectáreas y se evacuó un campamento de verano como medida de precaución. Hace una semana, uno de los incendios forestales más mortíferos registrados en España mató al menos a 13 personas, en su mayoría extranjeros, en la provincia sureña de Almería.
EXCESO DE MUERTES
La semana pasada, la Ordenamiento Mundial de la Lozanía advirtió que Europa podría indisponer “semanas más mortales en el futuro” conveniente a las nuevas olas de calor que se están formando sobre el Atlántico.
Los científicos que monitorean el llamado exceso de muertes dijeron que se registraron miles de muertes más de lo habitual durante una ola de calor que azotó Europa y Gran Bretaña a fines de junio.
“Casi 10.000 muertes adicionales y el verano aún no ha terminado”, afirmó el Dr. Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa, criticando a los gobiernos por “seguir tratando el calor como un aberración climático en extensión de una emergencia sanitaria”, a pesar de las herramientas existentes y las orientaciones de la OMS para evitar la mayoría de estas muertes.
(Reporte de Emma Pinedo en Madrid, Miranda Murray en Alemania, Dominique Vidalon y Forrest Crellinin en París, Jennifer Rigby en Londres, escrito por Andrei Khalip; editado por Alexandra Hudson)
