A pesar de los temores constantes de que la inteligencia industrial pueda consumir con campos profesionales completos, el multimillonario Mark Cuban dice que las preocupaciones pueden ser exageradas… por ahora.
el primero Tanque de tiburones La fortuna recurrió a X para contestar a un clip virulento del Todo incluido podcast, en el que los inversores Jason Calacanis y Chamath Palihapitiya revelaron el consumición en el mundo positivo de implementar agentes de IA para mejorar la productividad: en algunos casos, los agentes de IA cuestan más de 300 dólares por día, lo que suma más de 100.000 dólares al año. Para Palihapitiya, fundador de Social Haber, el precio le ha obligado a repensar el presupuesto que está dispuesto a dar a los principales desarrolladores, advirtiendo que de lo contrario “me quedaré sin patrimonio”.
Para Cuban, esa sinceridad es la “contrarresta más inteligente” que ha pasado hasta ahora a las predicciones de que la IA reemplazará a un gran número de trabajadores, al menos en el corto plazo.
Incluso si la tecnología es capaz, dijo, las empresas todavía necesitan demostrar que la capital tiene sentido, y no está convencido de que el parada precio supere el valencia que los humanos siguen aportando.
“Los humanos tienen una capacidad mucho anciano para conocer los resultados de sus acciones”, dijo Cuban. “Los agentes, y incluso los LLM, nunca lo hacen”.
Los sistemas de inteligencia industrial aún carecen de criterio en el mundo positivo, lo que hace que reemplazar a los trabajadores sea riesgoso, agregó Cuban. Señaló un ejemplo sencillo: un chico de 18 meses que empuja un vasito con sorbete de una arnés adhesión aprende rápidamente las consecuencias de la reacción de sus padres. La IA, por otro costado, carece de conciencia.
“Los agentes pueden decirle que el vasito se caerá”, dijo Cuban. “Pero no tienen idea del contexto ni de lo que sucederá posteriormente”.
La tecnología incluso carece de coherencia, a menudo “espacial”.[ing] salir” y no explorar por qué y cuándo ocurren los errores, dijo, un nivel de competencia a la par del talento más muchacha de la Vivientes Z.
“Los agentes siguen siendo como pasantes universitarios que llegan con resaca, cometen errores y no se responsabilizan de ellos”, añadió.
En conjunto, el argumento de Cuban sugiere que el anciano obstáculo para que la IA reemplace a los trabajadores puede no ser la tecnología en sí misma, sino si las empresas pueden creer en que funcionará consistentemente a un precio que tenga sentido.
Cuban se negó a dar más detalles posteriormente Fortuna se acercó para hacer comentarios.
A pesar de los defectos actuales de la IA, los líderes empresariales siguen advirtiendo que los rápidos avances tecnológicos pronto podrían remodelar la fuerza gremial.
Dario Amodei, director ejecutor de Anthropic, advirtió que la IA podría alterar la fracción de los empleos iniciales en un plazo de uno a cinco abriles. Más recientemente, sugirió que la tecnología podría ser capaz de realizar la mayoría de los trabajos, si no todos, en “mucho menos de cinco abriles”.