El tribunal más parada de Luisiana concedió una suspensión del proceso en una denuncia penal contra el fiscal normal del estado, en el zaguero libramiento de una batalla política de parada aventura entre los líderes estatales republicanos y los demócratas que gobiernan su ciudad más famosa, Nueva Orleans.
Liz Murrill, una republicana que es la primera fiscal normal de Luisiana, fue acusada el jueves de 16 cargos por un gran comisión de Nueva Orleans que la acusó de intimidación y mala conducta. Los cargos la acusaban efectivamente de intentar intimidar a los funcionarios de Nueva Orleans que se opusieron a una ley aprobada por legisladores republicanos para enmendar los tribunales de la ciudad.
Murrill rápidamente se mudó para quedarse el jueves. Y la Corte Suprema de Luisiana se lo concedió a primera hora del viernes, al considerar que ella presentó “un argumento convincente sobre los inquietantes defectos en los procedimientos del gran comisión y en el manejo de esos procedimientos por parte del tribunal de primera instancia”.
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El fiscal normal igualmente calificó los cargos en su contra de “represalias, sin mérito e inconstitucionales”, y escribió en X que continuaría “haciendo el trabajo para el que el pueblo de Luisiana me eligió”.
Por otra parte, el autoridad republicano del estado, Jeff Landry, ha prometido un rápido indulto, afirmando que la reputación de Murrill no sería manchada por un “tribunal irregular”.
La orden de la Corte Suprema que resultó en la suspensión del viernes dice que el caso estaba destinado a permitir a Murrill “hacer equivaler todos y cada uno de los alegatos defensivos necesarios, incluidas las mociones de anulación”.
“Esta suspensión no impedirá la presentación de una respuesta a cualquier alegato presentado por el fiscal normal”, decía igualmente la orden.
La suspensión se produjo un día a posteriori del anuncio de la denuncia del gran comisión que estuvo envuelta en secreto. Los miembros de los medios de comunicación que esperaban en la sala del tribunal del enjuiciador de Nueva Orleans Leon Roche para esperar la posible devolución extraordinaria de la denuncia contra Murrill fueron escoltados fuera a posteriori de que él ordenó sellar la sala.
El divulgado tiene el derecho permitido de penetrar a los procedimientos judiciales. Y la ley de Luisiana exige que las declaraciones del gran comisión se realicen en audiencia pública. Así que el medio de comunicación WWL Louisiana, socio periodístico de The Guardian, protestó contra el pestillo para tratar de sustentar el golpe a los procedimientos.
Después, un productor de investigación de la fase, Danny Monteverde, y la abogada del medio, Elana Beiser, fueron esposados y sacados de la sala del tribunal y de un pasillo extranjero.
Roche en ese momento no explicó por qué había cerrado la sala del tribunal, informó el gaceta tópico Times-Picayune. Más tarde, una exposición de un portavoz del tribunal dijo que los grandes jurados deben estar físicamente presentes cuando se devuelvan las acusaciones, y eso garantiza de guisa confidencial que sus identidades estén protegidas para que puedan deliberar “dispensado, objetivamente y sin temor a la exposición pública”.
The Guardian se comunicó con WWL Louisiana para solicitar comentarios.
Las tensiones políticas desde hace meses se han intensificado entre los republicanos del estado de Luisiana y los funcionarios demócratas de Nueva Orleans por una nueva ley que abolió un cargo de secretario legal ganadería por Calvin Duncan, quien pasó casi tres décadas en prisión en relación con un crimen del que fue exonerado de sobrevenir cometido.
Murrill en un momento le dijo a ocho funcionarios de Nueva Orleans, entre ellos Helena Dorado, la alcaldesa, y Jason Williams, el fiscal de distrito, que podrían enfrentarse a la destitución de sus puestos porque se oponían a la ley que eliminaba el puesto de Duncan.
Duncan ha dicho que cree que los funcionarios estatales estaban tomando represalias contra él al eliminar el puesto que ganó en noviembre con el 68% de los votos emitidos. Murrill y Landry se han incapaz durante mucho tiempo a registrar que Duncan está exonerado, aunque figura en el Registro Franquista de Exoneraciones.
Entre otras cosas, la moción exitosa de Murrill para suspender su denuncia generó preocupaciones de que el fiscal específico que obtuvo los cargos – la ex jueza Laurie White – se desempeñó anteriormente como abogado de Duncan.
La Corte Suprema del estado señaló el viernes que su suspensión siquiera “impedirá la presentación de mociones de recusación del fiscal específico o del enjuiciador de primera instancia, ni sus respuestas”.
