Por Gergely Szakacs y Fedja Grulovic
BUDAPEST, 27 de junio (Reuters) – Más de 10.000 húngaros se unieron el sábado a la primera marcha anual del Orgullo en Budapest desde la derrota electoral del líder de derecha Viktor Orban en abril, desafiando un calor récord en la ciudad para caminar con enormes banderas del meta iris y de la Unión Europea.
La marcha del año pasado, que Orban intentó prohibir como parte de sus políticas más amplias dirigidas a los derechos LGBTQ+, se convirtió en una manifestación antigubernamental masiva que atrajo a decenas de miles de personas.
Este año, a posteriori de la derrota de Orban en presencia de el partido de centroderecha Tisza de Peter Magyar, se levantó la prohibición y se autorizó a la marcha a seguir delante.
Fanni Fajth, una estudiante de 18 abriles, dijo que el dominio era mucho más eufórico a posteriori del cambio político en el país y correcto a las esperanzas de nuevos derechos relacionados con la apadrinamiento y el coyunda en el futuro.
“Todo el mundo está mucho más animado”, dijo.
“Creo que sería maravilloso si finalmente tuviéramos los mismos derechos a posteriori de todos estos abriles”.
Orban, que se presentó a sí mismo como un defensor de lo que llamó títulos cristianos del reformismo occidental, aprobó leyes que pusieron fin al cambio de índole en documentos personales, detuvieron la apadrinamiento por parte de parejas del mismo sexo y prohibieron en las escuelas materiales considerados como promotores de la homosexualidad o la transición de índole.
“El anciano cambio es en sinceridad el cambio en la política del país”, afirmó Mate Tarnai, un químico de 51 abriles. “Personalmente todavía sentimos más independencia y el dominio en el país es mucho más relajado que el año pasado”.
Tarnai todavía dijo que esperaba igualdad de derechos por parte del gobierno magiar.
Magyar, un conservador, ha pedido paciencia cuando los medios húngaros le preguntaron sobre cambiar la carta que restringía los derechos de la comunidad LGBT.
Boglarka Boruzs, intérprete y traductora de 23 abriles, dijo que para ella el anciano cambio con respecto al gobierno de Orban fue que las personas LGBTQ+ podían “sentirse más seguras y más aceptadas en la vida cotidiana, y los políticos tenían el poder de “hacer que la sociedad entienda que está aceptablemente ser gay”.
(Reporte de Gergely Szakacs; Editado por Alexandra Hudson)


