Por Situación Aquino y Alexander Villegas
LIMA, 24 jun (Reuters) – La conservadora Keiko Fujimori obtuvo una superioridad insuperable en la segunda envés presidencial de Perú a última hora del martes, colocándola en camino de encargarse la presidencia.
Fujimori, cuatro veces candidato a la presidencia e hija del ex presidente Alberto Fujimori, ahora tiene el 50,11% de los votos, lo que la sitúa por delante de su rival izquierdista Roberto Sánchez por 43.386 votos. Sólo quedan 40.213 votos potenciales por contar, según datos de la autoridad electoral peruana ONPE.
La autoridad electoral aún no ha notorio oficialmente un campeón y planea hacerlo a mediados de julio.
La esperada vencimiento de Fujimori profundiza el molinete con destino a la derecha en América Latina, luego de la disyuntiva del outsider Abelardo De La Espriella en Colombia el domingo. Los votantes preocupados por el crimen han acudido en masa a candidatos de recorrido dura.
El martes, Sánchez alegó que “se estaba produciendo un fraude”, sin aportar pruebas, y dijo que se negaría a convenir los resultados de las elecciones, lo que plantea la perspectiva de una crisis política prolongada en Perú.
Sánchez había solicitado la anulación de miles de votos emitidos en el extranjero que en su mayoría favorecían a Fujimori, pero el comisión electoral franquista de Perú rechazó la solicitud el martes por la oscuridad.
Los resultados de la segunda envés se retrasaron conveniente a una revisión de los votos impugnados, la arribada tardía de votos del extranjero y la mínima diferencia entre los candidatos.
Fujimori heredará un país que ha tenido ocho presidentes en otros tantos abriles y que está lidiando con marcadas desigualdades económicas entre la haber y las regiones rurales, así como con la desilusión con los políticos.
De los ocho expresidentes, nadie completó un mandato completo. Tres fueron acusados y uno dimitió posteriormente de sólo seis días. Cuatro expresidentes se encuentran actualmente en prisión, y el difunto padre de Fujimori cumplió 16 abriles de prisión por abusos a los derechos humanos durante su plazo de gobierno en los abriles 1990.
Fujimori, que anteriormente se distanció del representante de su padre, se ha inclinado con destino a él en estas elecciones, presentándose como una líder musculoso y más capaz de imponer el orden y la estabilidad mientras los votantes luchan contra crecientes tasas de perjuicio y homicidio.
(Reporte de Situación Aquino, Alexander Villegas y Arrojado Ramírez; Editado por Muralikumar Anantharaman y Edwina Gibbs)