Estados Unidos abandonó su sitio naval a Irán luego de que los dos países firmaron un acuerdo para poner fin a la erradicación en el Medio Oriente.
El Comando Central de Estados Unidos confirmó el fin del sitio a X “de acuerdo con las instrucciones del presidente” y dijo que algunos buques estadounidenses permanecerían “en el ámbito militar”.
Poco luego, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, dijo que había ratificado el acuerdo con Estados Unidos a pesar de tener una “visión diferente”, sin dar más detalles. Dijo que permitió que esto siguiera delante luego de que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, le asegurara que “protegería los derechos de la nación iraní”.
Jamenei dijo que el presidente Trump “por desesperación, utilizó todo tipo de influencia” para obtener el acuerdo.
El líder supremo afirmó que si aceptablemente habrá “negociaciones en persona en el futuro” entre Teherán y Washington, esto “no significará la recepción de la posición del enemigo”.
Esta es la primera vez que Jamenei asegura al acuerdo. No ha sido manido en manifiesto desde que asumió el cargo en marzo tras el crimen de su padre y predecesor, el ayatolá Ali Jamenei, en los ataques estadounidenses-israelíes del 28 de febrero contra Irán que desencadenaron la erradicación regional.
Trump no respondió directamente a la exposición de Khamanei, pero publicó en Truth Social que dilación que un parada el fuego entre en vigor “en todos los frentes”, incluso entre Israel y Hezbolá en el Líbano, respaldado por Irán, y que dilación que los países de Medio Oriente “mantengan su compromiso de permitir que se lleven a agarradera nuestras negociaciones”.
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán se centra en 14 puntos centrales, incluida la reapertura del Ajustado de Ormuz, el requisito de que Irán nunca debería tener un pertrechos nuclear y el compromiso de aportar un fondo de 300 mil millones de dólares para la “reconstrucción y el expansión crematístico” del país, aunque Estados Unidos no está obligado a contribuir.
Incluso obliga a ambas partes a alcanzar un acuerdo final en un “mayor” de 60 días, que podría ampliarse de mutuo acuerdo.
La ceremonia oficial de firma estaba prevista para el viernes en Suiza. Sin secuestro, el mediador Pakistán le dijo a la BBC que se había cancelado porque el acuerdo ya se había firmado de forma remota. Todavía se dilación que los representantes de Estados Unidos e Irán se reúnan en Suiza para nutrir conversaciones adicionales.
En declaraciones a los periodistas en una sesión informativa en la Casa Blanca, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, dijo que el acuerdo había entrado en vigor, desencadenando un período de 60 días de nuevas conversaciones, y que probablemente se dirigiría a Suiza para “negociaciones técnicas”.
No confirmó cuándo, y añadió que Irán “no era un país del que fuera manejable salir” y que estaban “tratando de acechar exactamente cuándo iba a suceder eso”.
La valentía de Trump de poner fin a la erradicación con Irán ha generado críticas de algunos en Estados Unidos, incluidos republicanos consternados por los términos del acuerdo, especialmente la provisión de un fondo de reconstrucción para Irán.
El senador republicano Bill Cassidy describió el acuerdo como “el peor error de política exógeno en décadas”.
“Las ambiciones nucleares de Irán no han sido frenadas, y han aprendido que amenazar el Ajustado de Ormuz funciona”, afirmó.
Vance defendió el acuerdo el jueves, diciendo que Irán no recibirá fortuna ni alivio de sanciones a menos que cumpla con las obligaciones establecidas en el acuerdo.
Dijo que el acuerdo, conocido como Memorando de Entendimiento (MoU), requiere que Irán destruya sus reservas de cósmico enriquecido y demuestre que no financiará grupos proxy en la región.
Vance además criticó a los miembros del salita del primer ministro israelí, Menor Netanyahu, por murmurar el acuerdo con Irán, diciendo que deberían “despertar y barruntar la verdad”.
“Si estuviera en el salita del gobierno israelí, tal vez no estaría atacando al único confederado poderoso que me queda en todo el mundo”, dijo el vicepresidente a los periodistas.
En una entrevista con el New York Times además publicada el jueves, Vance nombró al ministro de seguridad doméstico de Israel, Itamar Ben Gvir, y al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, como críticos del acuerdo.
Dijo: “Supongo que mi respuesta a ellos sería: ¿cuál es su propuesta exacta? Usted es un país de nueve millones de habitantes. No se puede simplemente matar para no resolver cada uno de los problemas de seguridad doméstico que tiene”.
El líder supremo de Irán respondió públicamente al acuerdo entre Estados Unidos e Irán por primera vez luego de su firma. [EPA]
El propio Netanyahu destacó el jueves la importancia de nutrir los estrechos vínculos de Israel con Estados Unidos, diciendo que Washington había estado “hombro con hombro” con el país durante la erradicación con Irán.
Pero tanto Israel como Hezbollah han llevado a agarradera ataques entre sí desde que se anunció el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, incluidos ataques reportados en el Líbano el jueves que mataron a tres personas.
Israel sostiene que su conflicto contra Hezbollah es independiente de su erradicación contra Irán. Hezbolá además rechazó los términos del acuerdo entre Irán y Estados Unidos.
Vance dijo a los periodistas que Israel tendría que respetar el proceso de paz con Irán, que dijo que era bueno para ellos, afirmando que los ataques en Beirut, la hacienda del Líbano, que matan a civiles “no son aceptables”.


